Mascarillas Faciales

I.Q. y M. en C. Ma. Teresa Álvarez  | Laboratorios Jabotière

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

El empleo de mascarillas data desde la antigüedad y a algunas de ellas se les atribuyeron efectos curativos. Las referencias más antiguas de mascarillas faciales son de la época de los Faraones de Egipto, donde fueron usadas con fines religiosos, sin embargo no se tienen muchos conocimientos de su composición o efectos. Otra de las referencias en cuanto al empleo de mascarillas son las de Ovidio en el Siglo IV A.C . Se describen también prácticas de embellecimiento de Popea, esposa de Nerón quien se aplicaba al rostro mascarillas cuya composición no ha sido conocida y que se consideraba un secreto. Los griegos fueron los primeros en emplear arcillas en Cosmética y aplicarlas en forma de mascarillas.

Después los romanos las usaron y las llevaron a Europa junto con otras costumbres durante las guerras de conquista. En América del Sur también varias civilizaciones emplearon mascarillas de diferente composición, con propósitos diversos, ya sea curativos, religiosos o simplemente decorativos.

Estas preparaciones en forma de mascarillas se aplicaban sobre la cara, ya sea en forma líquida o de pasta, se permitía que se secaran tratando de lograr el objetivo de mejorar la apariencia de la piel, produciendo un efecto de restiramiento y también de limpieza. Este efecto que se produce con su aplicación genera una acción estimulante y sensación de rejuvenecimiento en la cara; a su vez los compuestos coloidales y las arcillas adsorbentes que están presentes en algunas de ellas adsorben la grasa y la suciedad de la superficie de la piel.

TIPOS DE MASCARILLAS

Las mascarillas de belleza se pueden clasificar según el tipo de piel o según la viscosidad, la cual está en función de su composición. Se consideran de alta viscosidad las que son pastas y las de baja viscosidad a las que fluyen fácilmente del envase que las contiene. En el primer grupo se encuentran las mascarillas de arcilla, ya sea de barro o caolín y otro sólidos dispersados en una base adecuada.

En estas la plasticidad varía según la concentración de sólidos en su formulación. Las mascarillas de baja viscosidad son preparaciones líquidas o semi-líquidas que llevan en solución sustancias capaces de formar una película después de que el solvente se ha evaporado. Se emplean coloides hidrofílicos y tienen como ventaja una rápida aplicación, pero tienen menor poder limpiador que las mascarillas de alta viscosidad. Las propiedades de las mascarillas están directamente relacionadas con las materias primas que las constituyen y de acuerdo con esto puede tener un efecto específico sobre la piel. Las mascarillas pueden tener tienen principios activos como el azuleno, proteínas como podrían ser colágeno, elastina, blanqueadores y aditivos que aumentan la retención de agua por la piel. También pueden tener activos que regulen el pH de la piel.

MASCARILLAS DE ARCILLAS

En este grupo se encuentran los silicatos y arcillas tipo bentonita y caolines en los cuales su mecanismo de acción es por adsorción y por arrastre. Ejercen un verdadero efecto de limpieza, particularmente en pieles grasas. Las arcillas adsorben el exceso de grasa y la suciedad de la piel. Se adhieren a los residuos celulares debido a su estructura molecular proporcionando a la piel una textura lisa. En esta forma las arcillas tienen efectos suavizantes en la piel.

Después de su aplicación la mascarilla se seca sobre la piel, se endurece y se contrae; esta contracción estimula la circulación y aumenta el color rosado de la piel dando por otro lado una sensación de astringencia.

Las mascarillas de arcilla constituyen una barrera para la evaporación haciendo que la piel adquiera un depósito de agua, mientras la mascarilla permanece sobre el rostro. MASCARILLAS DE CERAS También se encuentran las constituídas por mezclas de ceras con adición de algunas sustancias con un punto de fusión adecuado. Estas mascarillas son sólidas a temperatura ambiente y para su aplicación se necesitan fundir y pueden aplicarse a la piel por medio de una brocha. Cuando la mascarilla seca se produce una sensación de tirantez en la piel. La película de cera forma una barrera contra la pérdida de humedad, y se eliminan la suciedad y las impurezas que se encuentran en los folículos pilosebáceos.

MASCARILLAS PLÁSTICAS

En esta clasificación se encuentran las mascarillas basadas en alginatos. Después de aplicarse a la piel y secarse forman una película impermeable, continua y elástica. Esta película interfiere con la respiración normal de la piel, reteniendo el calor y aumentando localmente la temperatura de la superficie de la piel, lo que lleva a un aumento de la circulación sanguínea local. Cuando se retiran se nota este efecto en la piel.

MASCARILLAS COLOIDALES En este caso se encuentran las mascarillas de tipo gel. Son mascarillas en las cuales después de su aplicación se pierde agua y se forma una película flexible sobre la piel. La sensación de tirantez se produce por un encogimiento del gel y por la pérdida de humedad. Estas mascarillas son elaboradas con diversos tipos de gomas y se logra su plasticidad incluyendo en su formulación humectantes. También pueden tenerse mascarillas líquidas cuya formulación está basada en hidrocoloides. Este tipo de mascarillas ha tenido mucho auge y se han preferido en ocasiones a las mascarillas de arcilla porque son más fáciles de aplicar y se secan más rápidamente.

Sin embargo el efecto de limpieza es bastante inferior al que se puede lograr con las mascarillas basadas en caolín. Las mascarillas coloidales no adsorben grasa, pero cuando se retiran llevan consigo las células muertas y mientras permanecen en el rostro activan la circulación.

MASCARILLAS POLIMÉRICAS

Son una de las mascarillas de mayor actualidad. Se les denomina “ oclusivas” y tienen la función de ayudar a incrementar la absorción de activos a través de la piel. La mascarilla polimérica tiene una gran plasticidad que le permite adherirse al rostro.

Esta película retiene el calor y aumenta localmente la temperatura de la superficie de la piel lo que lleva a un aumento en la circulación sanguínea local. Algunos de sus beneficios son aumentar la difusión percutánea por lo que los activos aplicados previamente penetran más profundamente llegando a las capas internas de la epidermis. Esta mascarilla produce un constante efecto de hidratación extrema y esta es una de las formas como se favorece la absorción de activos como pueden ser los péptidos, el ATP y las “células madre”.

MASCARILLAS DE TRATAMIENTO

Las mascarillas de tratamiento son el tema de mayor actualidad en los países asiáticos. Se tratan de una gasa de celulosa embebida en activos de comprobada efectividad como pueden ser el ácido hialurónico, los péptidos de las matrikinas, el chitosán, el D-pantenol, etc. Estas mascarillas se dejan aplicadas de 20 a 30 minutos para dar oportunidad a que los activos se absorban a través de la piel. Estas mascarillas pueden ser aplicadas como una rutina semanal para mantener la piel con un excelente grado de hidratación y en óptimas condiciones.

EFECTOS GENERALES DE LAS MASCARILLAS

Los efectos que producen las mascarillas son: un cierto grado de oclusión, elevación de la temperatura y un efecto de contracción debido a la evaporación de agua de la película superficial. Debido a estos efectos se produce también un aumento en la circulación de los capilares sanguíneos y debido a la oclusión un aumento en el grado de hidratación de la piel. El contenido normal de agua en la capa córnea de la piel se encuentra en valores de 5 a 15 % y puede ser aumentado hasta el 50 % con fenómenos de oclusión como los que pueden lograrse con el empleo de las mascarillas.

Por otro lado al removerse la mascarilla con cierto grado de presión se produce un ligero efecto abrasivo que elimina las células muertas dejando la piel suave. Algunos de los efectos producidos por las mascarillas como pueden ser un aumento temporal en el estado de hidratación de la piel y un aumento en la temperatura de la superficie de la misma, son factores que tienen influencia positiva en la absorción percutánea de productos. La aplicación de un producto de difícil absorción previo a la aplicación de una mascarilla es entonces un factor que podría tomarse en cuenta en la aplicación de tratamientos.

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Cosmetologia360

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